Joyas realizadas en Egipto, desde el año 3000 a. C., aproximadamente, hasta su conquista por Alejandro Magno en el 332 d. C., cuando decayó el arte egipcio y se impuso la influencia helenística, aunque esta decadencia había comenzado con la conquista persa en el 525 a. C.
Diccionario Ilustrado de la Joyería ( M.ª Teresa Jiménez Priego Desde los primeros períodos, fue muy común el uso del oro y de piedras preciosas, con una fabricación de calidad excelente, como puede apreciarse en los amuletos y brazaletes hallados en algunas tumbas.

 

 

 


Las joyas para los egipc
ios eran símbolos. En un primer momento, solo los faraones y la corte podían llevar joyas, y estas tenían una finalidad funeraria, honorífica, de amuleto o de adorno personal.
Tras una cierta decadencia, se produjo una época de prosperidad bajo la XIII dinastía, riqueza que se aprecia especialmente en las joyas de Tutankhamon (diadema del Museo de El Cairo).
Los motivos de estas joyas solían ser símbolos de deidades o de figuras de animales buitres, halcones, cobras—; y el motivo que con más frecuencia se representaba en sellos, anillos y amuleto era el escarabajo sagrado. Las joyas más comunes consistían en colgantes, diademas, pulseras, pectorales, collares, pendientes y ajorcas, que solían ser de oro, decorados con esmaltes y piedras: lapislázuli, turquesa, cornalina y, a veces, amatista.


Una joya bastante original consistía en un tipo de colgante hueco, en oro fino, en forma de concha de una variedad de ostra. Estos se realizaban durante la xii dinastía (1991-1784 a. C.) y solían tener inscrito el nombre del rey. Aquellos que no tenían nada inscrito se utilizaban como amuleto o como condecoración militar. En el siglo XIX, hacia 1860-1870, hubo un renacimiento de la joyería egipcia y se realizaron artículos que imitaban el estilo clásico egipcio, aunque, para su elaboración, no se utilizaban las antiguas técnicas egipcias.
Véase Dachour, Sir Hathon, Tutankamon, Tanis,
amuletos egipcios.