Joyas de vitrina que fabricó el joyero ruso Carl Fabergé para el zar, en gran cantidad (más de setenta, entre 1880 y 1916) y en infinidad de modelos. Por lo general, eran de oro y esmalte translúcido, sobre fondos guilloché, y eran un obsequio del zar a su esposa o a su madre viuda, con ocasión de la celebración de la Pascua de Resurrección, y en los que se conmemoraba algún hecho importante de la vida familiar imperial.

Michael Perchin y Henrik Wigström son los principales joyeros que realizaron los Huevos dePascua para los zares. En el taller de los Fabergé se realizaron casi toda clase de joyas y objetos de arte, pero la joya de la producción es la colección de setenta Huevos de Pascua. Estos huevos son el resultado de un trabajo colectivo que une la destreza e ingeniosidad de artistas, escultores, miniaturistas, joyeros, talladores de piedras y esmaltadores…