Diccionario de Joyería

300,00

Las páginas de un Diccionario son un resumen, un compendio y una summa del saber humano puesto al alcance del lector. Por ello, existen personas −como Borges o Barthes− que no podían vivir sin ellos.

Los Léxicos, Vocabularios y Glosarios, desde la Antigüedad hasta nuestros días, han sido instrumentos del saber y del goce intelectual. Son, a la vez, jardines de delicias cerebrales, campos de referencias culturales y mentales

Categoría:

Descripción

“Picasso decía que la inspiración te debe encontrar siempre trabajando”

Y así fue.

Investigando en el archivo del monasterio de Guadalupe, en Cáceres, sobre Manuel de Larra y Churriguera, arquitecto, hallé −la inspiración me atrajo− un Códice de dibujos de Joyas, del siglo XVIII, que custodia el monasterio y que, tras largas investigaciones, afirmamos que su autor fue fray Cosme de Barcelona, monje jerónimo catalán, bordador y con conocimiento del dibujo.

Establecemos los paralelos con el Libro de Pasanties, de Barcelona y damos las mayores excelencias del/al extremeño.

En rigor, el Códice es un inventario ilustrado de las joyas que fueron regaladas a la Virgen de Guadalupe por devotos populares, aristócratas y reyes. Esto permite hacer un estudio del ámbito de difusión y devoción de esta imagen medieval.

Las piezas, reproducidas a tamaño y coloreadas según sus materiales, ofrecen una gran variedad y belleza, pudiendo ser modelo en su género.

Sin llegar a la riqueza del Códice de los Duques de Baviera, de Mielich, del siglo XVI, en Munich, con la reproducción en colores de las joyas de Ana, esposa de Alberto V de Baviera, puede comparársele con él en variedad, pero sin su alarde.

En la descripción de dichas joyas se usaban términos cuyo significado se desconocía y no me era posible hallar. Ello me indujo y determinó a iniciar la ingente y bella tarea de crear un Diccionario de joyería: meterme en el corazón y en lo profundo de cada civilización, de cada pueblo, sus expresiones, su gracejo, su sabor…

Exigió interminables consultas, estudios, viajes y visitas, incontables esfuerzos y, a cambio, produjo satisfacciones inenarrables que hacen confesar que merecía la pena.